lunes, 6 de junio de 2022

"No"

No estoy aquí.

No estoy en el fondo de una botella,
ni floto en un mar de ceniza;
no estoy loco
y sumergido
en una respiración
que se agita cuando cae la noche,
no estoy enfermo 
por ver un rostro
cuando no quiero rostros,
ni estoy quebrado
de echar de menos
una veintena de patas
que me pisen el pecho
sin una sola palabra
para decirme
que el sol volverá a salir.

No estoy en mis sueños,
en mis lápidas,
en mis guerras.

No estoy en esta balsa
que se mece en la tormenta,
no estoy vivo
ni muerto,
no estoy escrito en las estrellas
que se apagan
con una sonrisa que no merezco
y que enveneno con cada segundo
de compañía.

No estoy en este tambor sin balas,
no estoy en el guión de esta tragedia.
No estoy en este caparazón frío
que camina,
hueco,
por cualquier avenida.

No estoy en este túmulo.
No estoy en este coliseo
que es mi vida.

No estoy en ninguna parte.
No estoy aquí.

Nunca he estado aquí.
Esta no es mi vida.

miércoles, 1 de junio de 2022

Variables

Me preguntan por tus huesos

dónde viven
cómo bailan
qué comen tus gusanos
ahora que mi carne
duerme
entre los restos del naufragio.

Y las páginas se queman
en este vacío
de silencios a contrarreloj
y relatos en dirección contraria

Las constantes mueren
los gemelos duermen
las variables se quedan 
atrás

Y la historia siempre regresa

siempre un faro
siempre un hombre
siempre una ciudad

No tengo las respuestas
ni las preguntas
ni los cálculos
de los ángulos torcidos
de este viejo camino

Solo recuerdo un cruce
una madrugada de invierno
dos ojos amarillos en la espesa noche
un pacto de seis cuerdas
y el sabor del suelo
a cuatro patas
aullando a una luna
que ya no existe

Me preguntan por tus huesos

y yo cuento los días
echando mis miedos al agua
para usarlos como ancla
cada vez que paseo por la vieja playa
borrando mis propias huellas
en aquella maldita orilla.

Siempre un faro
que no es el mío

Siempre un hombre
que no soy yo

Siempre una ciudad
que no es la mía.

domingo, 29 de mayo de 2022

Vivo

Busco parques 
en los que encontrarme muerto al alba

calles en las que dormir
el sueño de los olvidados 

y solo y abandonado
cantar
para nunca caer en la noche

la muerte de los niños perdidos.


He amanecido
bajo el niebla y las luces de gas

soy parte del laberinto

y mi casa
es tan solo otra casa
de tantas otras
que han conservado los restos
de mis sueños.


Vivo ocupando huecos

como el agua


destruyendo la siembra

como el fuego


 caminando

sin más música

que la que hacen mis botas

al acercarse

a la madrugada

de tus besos.

martes, 17 de mayo de 2022

El hambre y la llaga

Estoy cansado
de este mundo
y su delirio.

En lo alto de las frías dunas
ríen los profetas del hambre y la llaga,
señalando mi cuerpo tendido
en el fondo del valle,
cantando canciones vacías,
dando forma a las nubes
en un cielo despejado.

Mi carne tiembla y se agita
con cada trago,
y las palabras no significan nada,
y los recuerdos no significan nada,
y la lluvia no significa nada.

Las sombras bailan sobre la ladera,
la luz se quiebra con un gemido,
los sueños desprenden humo,
los locos corren hacia los acantilados.

Solo soy otro sol muerto
enterrado en el desierto,
esperando un amanecer
que no existe.

Estoy cansado
de este mundo
 y su delirio.

lunes, 2 de mayo de 2022

Skarl

tengo una súplica grabada en el pecho

no es una orden
ni un recordatorio
es un lamento.

pide lo imposible cuando menos puedo
pide lo insoportable cuando menos quiero

es una oración de carbono incrustada en la clavícula
un himno sin sentido
que retumba con violencia
sobre mis células
como el tambor de un Dios idiota

hace eco en este pecho hueco
en estas frías membranas 
que recubren mis mentiras
cada vez que el alma duele
echando de menos
el yunque

y su ruido

¿y si desobedecí demasiado pronto?

si la súplica perdió su sentido
desde el primer momento,
mientras sujetaba las cuerdas
y los papeles arrugados
de sueños pasados
que murieron
por capítulos
en la autobiografía de un suicida

primero una caja y un cerrojo
en el fondo de un desván
después una habitación al otro lado de la casa
después un tumor 
en el fondo de un cráneo
después mirarse las manos

Siempre mirarse las manos

¿y si desobedecí demasiado pronto?

¿y si no es mi suerte
sino la venganza de mi reflejo
la crueldad de dedos limpios
que ya no sangran
como sangraban
y ahora retuercen las heridas que quedan
al final de cada melodía inacabada?

Y si no es mi muerte
sino la sangre estancada de mis sueños
que se aplasta contra cavidades mudas
que nunca he visto
añorando luces
en lugares oscuros
en los que tropezarse
a propósito
era un grito
de auxilio

ya no sé si grito a estos lápices
que ya no escriben
o a tus manos
que ya no me siguen

es más fácil quedarse dentro
en la cara oculta de esta luna
que no cambia de fase
donde nadie me escucha
donde nada me alumbra

pero estos compases se hacen extraños
sin un ritmo que marque cada paso

he escuchado cada canción
y ninguna nota
me ha susurrado
dónde duermes

Ni siquiera sé dónde está tu tumba.